November 24, 2009

Todo parece como ayer, hasta que nuestra querida Nan creció y de repente se casó.
Todo fue tan rápido como el flash, no nos dimos cuenta que el tiempo estaba jugando la carrera con nosotras, hasta que alguien de nosotras tres se tomó una decisión clave.
Esta decisión no significa la rotura de amistad, sino es un proceso más allá de la vida que nos enseñó la real felicidad de Nan que siempre desea tener.
Viéndola tan contenta en ese día tan especial, nos contagió su alegría.
Queremos que Nancy esté feliz porque se la merece.
Si ella está feliz, nosotras también, así son las amigas deseando lo mejor para la otra parte.
Cristina y Marta







































































